ENRIQUE VILA-MATAS LA VIDA DE LOS OTROS 
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Francisco Umbral




Vidas Imaginarias, Marcel Schwob




Tom McCarthy




Stephen Crane




Vila-Matas, en compañía de Eduardo Mendoza, 23 abril 2015
Vila-Matas, en compañía de Eduardo Mendoza
23 abril 2015
LA INVENCIÓN DE LA REALIDAD

PEDRO PUJANTE

El otro día leía en la prensa un artículo sobre el inmortal y rosa Francisco Umbral. Resulta que el escritor madrileño solía escribir los artículos y las crónicas, en muchas ocasiones, mucho antes de haberlas vivido. Decía el periódico que ‘Umbral dejaba escritos los estrenos, las cenas y las fiestas antes de ir a ellas. De alguna manera se las inventaba, y luego todos esos acontecimientos sociales terminaban por parecerse a los que había escrito Umbral.’ La realidad y  los seres reales que en ella viven, que creen existir al margen de la invención, acaban acomodándose a la ficción previa del creador. Me parece una idea genial que supera toda expectativa creativa.  Hay artistas puros, como Umbral, que se inventan una vida para poder habitar en ella, construyen el mundo a imagen y semejanza de sus fantasías. Al contrario que aquellos escritores intrépidos, Hemingway, Conrad o Jack London, que tras sus aventuras se sentaron a sus escritorios para dar testimonio literario de ellas, existen otros más singulares que invirtieron el proceso: primero fabularon para luego convertir su fábula en acción, materializar sus fantasías. Escribieron y vivieron lo que escribieron.

Recuerdo a Marcel Schwob, quién en sus Vidas imaginarias dedica un episodio a Petronio y dice de él que, junto a su esclavo, tras escribir ciertas historias, ambos  ‘maquinaron el proyecto de llevar a la práctica las aventuras compuestas por Petronio’. Para algunos la vida no es suficientemente compleja o interesante y tienen que inventársela. Porque escribir sobre lo que se ha vivido parece un proceso lógico, (los diarios no son otra cosa que una biografía apresurada) pero vivir lo que ya antes se ha escrito no lo es tanto. Digamos que nadie escribe sus memorias antes de vivirlas, ¿o en realidad no hacemos otra cosa que inventar, día a día, capítulos de nuestra gran biografía mental? ¿Soñamos lo que habremos de vivir en el futuro?

Pensemos en Don Quijote, que si bien él no se inventó su vida, sí que se la imaginó tras leer las aventuras de muchos caballeros andantes.

En el relato de Vila-Matas Porque ella no lo pidió, la genial artista Sophie Calle, caminante de la orilla de la irrealidad, contrata a un escritor para que escriba un cuento que ella deberá  vivenciar, escenificar en el teatro de la vida. Por abulia, por arte, por mera diversión.

El propio Vila-Matas, uno de los más puros artistas de la evasión que habitan la literatura, ha escrito en alguna ocasión que se inventaba el relato de un viaje que estaba a punto de emprender, para comprobar cómo el futuro real se acomodaba a la ficción previa. No creo que sea una excentricidad si tenemos en cuenta que la literatura es el espejo de nuestro porvenir, y suele prefigurar y condicionar de algún modo nuestro propio mundo.

En Residuos, la novela del británico Tom McCarthy, su protagonista ha sufrido un raro accidente que le ha producido amnesia. A lo largo del relato trata de evocar, de reproducir escenas de un pasado que recuerda vagamente y que de algún modo pretende recrear mediante ‘performances’ para  un único espectador: él mismo.

El escritor americano Stephen Crane escribió sobre la guerra antes de haber estado allí. Un poco como Julio Verne, muy documentado y armado con una prosa seductora, consiguió pergeñar unas creíbles crónicas de ambiente bélico que hicieron pensar a los editores que ya había participado en la guerra. Por lo que fue contratado como corresponsal de la Guerra de los Treinta Días. ¿Prefiguró su destino? En todo caso escribió sobre el futuro que viviría hasta unos años después.

Si la mayoría de las veces, la literatura es producto de la vida, en otras raras ocasiones, la vida es producto de la literatura.  El arte es un espejo en movimiento que refleja nuestros gestos y risas por adelantado. Nadie duda a estas alturas de que en algún guión ya se ha escrito todo lo que nos ha de ocurrir, que la realidad es una invención.


* Publicado en LIBROS, La Opinión de Murcia. Sábado, 26 de abril 2015.

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