En la terraza del Institut du Monde Arabe, París. (Foto V-M)
»“Me temo que en arte soy agnóstico”, le dice Duchamp a Cabanne en un momento de este libro de conversaciones que después de releerlo creo que influyó en mi obra y no tanto en mi vida, aunque me ha permitido tener la conciencia, si cabe más clara, de que he podido conocer el choque de al menos dos tensio- nes siempre: la necesidad de estar y no estar al mismo tiempo. Ser el activo y pesado Picasso y producir todo el rato, pero también ser el indolente y gran amante del juego que fue Duchamp, y prodigarme lo menos posible y en realidad no hacer nada y practicar el arte de saber respirar y de caminar por la Quinta Avenida. Hablar mucho, como mi padre, y a la vez conocer las sabias pautas del silencio, como mi madre. Dos posibilidades de las que ya habló Kafka: hacerse infinitamente pequeño o serlo. Y en realidad suscribir aquello que decía el propio Duchamp: “Siempre me he forzado a la contradicción, para evitar conformarme con mi propio gusto”.
Vila-Matas visto por Loredano
»Y sin embargo soy muy puntual, terriblemente puntual.
Lo que pasa es que me gusta
mucho el lema que tenía en su escudo Barbey d'Aurevilly: “Too Late” (Demasiado tarde).
No encuentro nada más elegante para definir con puntualidad lo que siempre me sucede.
De Vila-Matas, pile et face. Rencontre avec André Gabastou, libro de la Collection Les Singuliers, de Argol éditions.
Firmas de escritores en la pared del café de la librería Literanta,
de Palma de Mallorca.